Monday, January 9, 2012

Un final infeliz

¿Cómo iba a saber que te perdería? ¿Cómo pueden las plantas silvestres pronosticar el invierno en plena primavera?.

Veo las hojas escurrirse el llanto. Me tocas con un lenguaje extraño y derrumbas todo con la intensión del más sencillo de tus gestos. Ya aborrezco tu piel que me amarga la boca. Soy muda de tantas y tantas palabras que no acaban de explicarte nada.

A través del conveniente estupor del pigmento marginado de sombras te veo nadar entre mis piernas, enredarte entre mis manos, abrazar mi mirada con tus dedos en mis párpados.
Pero aún más valiente es cuando tú caminas por la orilla del mundo multicolor, allá afuera, donde todo se transcribe, dimensional y barato.

Apuesto a que ya no te importa mi silencio. Apuesto que tus palabras se quedan acorraladas en tu garganta. Apuesto que ya no me amas. Apuesto que ya no me hieres, ni por accidente.

Déjame salir de tus manos que más que tocarme doblan sus garras.
Buitre vestido de un tierno faisán. Déjame volar ....